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Política y profecía (Fragmento)


Como buscando espejos de otros contextos, nos encontramos esto que un día el poeta Pessoa escribió pensando y narrando sobre su propia nación y nos pareció que puede dejarnos mensajes a nosotros en esta patria vuelta jirones.


"La República Vieja en nada alteró las tradiciones deshonrosas de la Monarquía. Cambió apenas la manera de cometer errores; los errores continuaron siendo los mismos. En vez de un régimen católico, un régimen anticatólico, o sea, un régimen que reglamentaba como enemigos a los católicos. En vez de una República portuguesa, de un régimen nacional, una república francesa en Portugal. Y así como la Monarquía Constitucional había sido un sistema inglés (o anglo-francés) sobrepuesto a la realidad de la Patria Portuguesa, la República Vieja fue un sistema francés sobrepuesto a la misma realidad patria. En lo que respecta a los errores de la administración -la incompetencia, la inmoralidad, el caciquismo- nos quedamos en lo mismo, cambiando apenas los hombres que hacían estupideces, que practicaban robos y que escamoteaban “elecciones”. De

suerte que la República Vieja era la Monarquía sin Rey. Por ello es justo decir que el 8 de diciembre ha representado la caída de la Segunda Monarquía.


¿Cómo podía haber dejado de ser así? Los hombres del Partido republicano tenían la misma herencia nacional, habían vivido en el mismo medio que los de la Monarquía; ¿por qué milagro deberían tener una mentalidad diferente? Si Portugal tuviese regiones diferentes, nítidamente diferentes, si la Revolución del 5 de octubre hubiese colocado en el poder a hombres de una región diferente de aquella región de donde suelen provenir los hombres de la Monarquía, entonces habría hombres diferentes en el poder. Pero eran los mismos políticos profesionales, los mismos abogados de la misma Coimbra, los mismos copistas de Francia - ¿cómo podían tener una mentalidad diferente? Individualidades diferentes serían, pero como en la República Vieja no apareció ninguna individualidad dominante, no hubo diferencia por ese lado”.


Pensando en la reflexión de Pessoa nos preguntamos ¿Cómo, si nuestra clase política ha salido del monstruo de la violencia y la corrupción va a tener una mentalidad diferente?, ¿Qué hacer entonces?


Fernando Pessoa




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