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No Dejar Asfixiar el País en la Misma Fórmula Corrupta Que Válida La Guerra Y la Injusticia Social


Quienes tienen el monopolio de la tierra, de los medios de comunicación, de las finanzas en Colombia son quienes ejercen el mangoneo de las cortes de justicia y quieren seguir con la misma manipulación de siempre de las elecciones y apropiándose del gobierno de Colombia. Ellos han sido los que se robaron Reficar, los depredadores de los desayunos de los niños en la Guajira, los de Obdebrecht y podríamos seguir sin parar por todo el hilo del tiempo, porque han mal gobernado de manera alternada durante toda la historia republicana.


[endif]--Democratizar la economía, la política, el acceso a la justicia, brindar las garantías para la disputa por el poder político, es el único camino que podría garantizar un buen rumbo para el país; una ruta que signifique la redistribución del ingreso, la proyección de bienes sociales claves para la cohesión social como la educación y la salud, la superación de la corrupción en las instituciones y de la cooptación social del país que han realizado las mafias nacionales e internacionales. ![endif]--



Pensémoslo bien. Necesitamos un nuevo modelo de gobierno que permita relanzar la convivencia, la economía y el sentido de justicia y solidaridad en Colombia. Una convivencia que saque las armas del cotidiano de la población, una economía que haga del saber y el conocimiento el principal factor productivo, una justicia que brinde garantías de derecho a la ciudadanía, un relacionamiento social que permita superar la desconfianza y el egoísmo que corroe nuestros vínculos colectivos.


Avanzar en ese camino implica enfrentar con la inteligencia colectiva de quienes optamos por la vida y con el voto consciente, el proyecto de muerte que nos venden día a día y que busca hacernos creer que los responsables de nuestras desgracias nacionales son nuestros líderes y salvadores. Toca votar con dignidad e inteligencia para lograr que la suma de nuestras decisiones brinde aire, oxígeno y paz a la vida en Colombia. Se trata de hacer que nuestro voto sea un mandato de paz y de justicia y solidaridad.


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