Entradas recientes

Escucha… ¡La Tierra nos habla!


Poco a poco las generaciones actuales se han ido desconectado de su sabiduría ancestral, de su cosmovisión y sus raíces, percibiéndose como seres aislados de la naturaleza y no un conjunto, a tal punto que creemos que debemos “Ayudar o Salvar” la tierra como si fuese una persona más, olvidando que nosotros somos un todo con ella.


Gran parte de esta desconexión se debe a que nuestro tiempo se esfuma entre el trabajo y el uso de los medios y la tecnología, incluso podría decir que ya no existe tiempo para admirar cada milagro que nuestra naturaleza nos ofrece día a día.


No obstante, la tierra nos está hablando con furia, enojada y entristecida, como un bebe que es ignorado y necesita atención, pero no está pidiendo ayuda ni mucho menos que la salvemos; creo firmemente que ella no necesita de esto, que no se nos olvide que estamos aquí solo hasta hace un tiempo, ella, nuestra madre tierra, ya existía mucho tiempo atrás; Mejor que esto, quiere que despertemos de nuestros hábitos superficiales y egoístas y nos identifiquemos con las demás formas de vida, incluso con nuestras próximas generaciones.


La tierra está evolucionando y necesita que entremos en sintonía con ella, que nos transformemos desde nuestra forma de pensar y de actuar, ahora no simplemente reciclando y cerrando el grifo, finalmente estas siguen siendo prácticas inmediatas y ligeras; es necesario recordar que somos permeados por los elementos que componen nuestra tierra, queriendo decir que somos parte de ella, identificándonos desde una gota de agua o puñado de tierra hasta los ecosistemas más complejos que posiblemente hasta ahora no conocemos.


La invitación es a que volvamos a lo básico; los grandes cambios inician con pequeñas acciones que podemos ejecutar en nuestro pedacito; nuestro hogar, conectándonos con nuestra propia esencia, viviendo una vida en propósito, escuchando y siendo ejemplo para nuestros hijos, que son los que replicarán nuestros hábitos, entrelazándonos con nuestra familia y vecinos. Tal vez y solo así podremos empezar a conocer y a apropiarnos de la riqueza de la cual hacemos parte y a escuchar eso que tanto quiere nuestra Pachamama decirnos, porque todo está en nuestro interior.


Natali Sánchez Rojas.




Archivo