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Arepa venezolana


En alguna salida por el Boulevard del Río encontramos varias veleidades de la noche caleña: música, risas, cuerpos abrazados por la brisa, conversas estimulantes, un caminar danzado exuberante etc. Etc. Sin embargo, esta vez fue especial observar un nuevo detalle en ese recorrido que marca inquietudes. Por cada esquina se encuentran ventas

ambulantes de arepas venezolanas, algunas incluso muy bien

presentadas. Preguntamos por la cuantiosa promoción y nos dijeron que llegó con la migración de hombres y mujeres jóvenes desde la frontera Oriente hasta el occidente colombiano; podían ser unas dos docenas los dueños del emprendimiento que con su acento inconfundible nos confirmaron su condición de migrantes o refugiados en Colombia.


En la ruta de salida circulamos por barrios aledaños y encontramos que el fenómeno del gourmet venezolano en Cali es mucho más extendido y que además está ocupando también actividades como la peluquería y los salones de belleza, las revuelterias, los talleres de mecánica para motos y carros; incluso un habitante delNorte del Cauca referenció grupos de venezolanos presentes en fincas para recoger cosechas recientemente.


Sabemos de la crisis económica, social y política, y hemos tenido noticias de la estampida que hay en Venezuela. En las ciudades del Caribe y en Bogotá y Medellín hemos visto ya noticias sobre múltiples peregrinajes y ocupaciones de los vecinos hermanos; se dice que Venezuela está quebrada, que hay hambre, necesidad y migración; por los dos mil y pico de kilómetros de frontera, los venezolanos y venezolanas se pasan por cientos de miles a sobre-vivir a Colombia, que no es que esté muy bien que digamos.


Lo cierto es que en Cali se observa el fenómeno migratorio muy extendido; nuestra ciudad suele tener fama de buena anfitriona porque nuestra población sabe cómo la que más, lo que es migrary tener que sobrevivir en países distantes de nuestro propio arraigo,incluso recordemos que uno de los destinos de nuestra migración en los años setenta y parte de los ochenta fue Venezuela. Vale sin embargo, preguntarnos ¿qué manejo están dando las autoridades a esta situación humanitaria? y ¿cómo se están previendo las condiciones para enfrentar el fenómeno?; mientras que eso pasa,otra una pregunta abierta. ¿Querés probar una arepa venezolana chamo(a)?


Jesús Darío González Bolaños




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