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Tres Noticias para Pensar en un Cambio


Este sábado 26 de noviembre en Carepa el cortejo fúnebre de Luis Orlando Paiderna, alias el “Inglaterra”, jefe militar del Clan del Golfo, fue acompañado por una enorme caravana de cientos de jóvenes rindiéndole homenaje. Más allá de las expresiones y emociones que pueden acompañar a un pueblo, el nudo problemático es que quienes expresaban su afecto y admiración, de alguna forma validan las acciones a las que presuntamente se dedicaba: extorsión, homicidios, despojo de tierras e, inclusive, el plan pistola. El interrogante que surge frente al hecho es por los sentimientos morales que deberían repudiar acciones que aunque pueden traer confort y un estilo de vida lujoso atentan contra la convivencia pacífica y armónica en una sociedad.

De otro lado, el día de ayer, lunes 27 de noviembre, la senadora Claudia López, por medio de un twitter denunció la amenaza de la que han sido víctimas ella y siete mujeres más por parte del Bloque Capital. En un claro síntoma de intolerancia, no sólo por sus convicciones políticas sino por las reivindicaciones de género que agencian. En este caso es claro que la diferencia política, de opinión pero también de formas de agenciar el mundo, aparece como respuesta la eliminación del otro no sólo física sino simbólicamente.

Ambos hechos, nos llevan a preguntarnos por el espacio social, cultural y político presente en la coyuntura y los caminos de la paz. La paz no solamente es la ausencia de armas para dirimir los conflictos, lo cual es de suma importancia, es también la capacidad de resolverlos por métodos civilistas que implican el diálogo, el debate democrático e, inclusive acciones públicas de rechazo frente a aspectos o hechos sociales, económicos, políticos y culturales que creemos deben modificarse. La pregunta es pues por los resortes presentes en una sociedad para dinamizar mecanismos de regulación y sentimientos morales que vayan en la vía de la convivencia pacífica.


Así las cosas, la duda que queda abierta es si los hechos nos remiten a los caminos de construcción de paz con justicia social o más bien están en la lógica de mantener el clima que potencia el desencuentro y la eliminación del otro y por esta vía valida la guerra, un clima de polarización que impide la reconciliación.


Alfayma Sánchez Torres


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