Entradas recientes

De Historias y Posverdades



Nos cuenta Noam Chomsky en su libro “Como nos venden la moto”1 que EE.UU. eligió un presidente (Woodrow Wilson 1913-1921) sobre la promesa de no intervenir en la primera guerra mundial, postura que cambió seis meses después, producto de una campaña sistemática de medios en donde se mostraban las supuestas atrocidades cometidas por los alemanes; dicha campaña fue diseñada y dirigida por la comisión creel, de la cual hacía parte el prominente lósofo y pedagogo John Dewey, entre otros. Dos cosas interesan de este planteamiento de Chomsky, la primera en términos de quién lo dice; que un grupo de representativos intelectuales y académicos apoye, promueva, dirija estos esfuerzos para construir “verdades institucionales” es muy potente y la segunda en términos de cómo se difunden dichas “verdades”, esto es, medios publicitarios y textos escolares. Evidentemente lo que hoy se denomina “posverdad” como la última moda de manejo de medios para transmitir medias verdades o medias mentiras no es nuevo, lo que ha cambiado son las herramientas (redes sociales) y los promotores (políticos prominentes y anónimos ciudadanos) Traigo a colación este tema por dos asuntos, el primero en relación con el uso de las redes sociales y sus mensajes de odios viscerales y mentiras rampantes que se replican de manera exponencial sin ningún tipo de discernimiento, raciocinio o vericación de la información ahí transmitida.

Y la segunda en relación a la Ley 1874 del 27 de diciembre de 2017, en donde se busca "restablecer la enseñanza obligatoria de la Historia de Colombia como una disciplina integrada en los lineamientos curriculares de las ciencias sociales en la educación básica y media”. Interesa esta Ley porque en ella se aplica el viejo adagio “llover sobre mojado” pues en ningún momento ha desaparecido la enseñanza de la historia de Colombia de nuestras instituciones educativas y, además, en ningún momento la nueva Ley afecta la estructura de áreas obligatorias y fundamentales que plantea la Ley General de Educación 115 de 1994. Ahora bien, es importante que se resalte la necesidad de desarrollar procesos de formación de sujetos críticos en el marco de nuestra historia para poder construir una visión de país que recoja las múltiples versiones que sobre su construcción tienen las diversas comunidades y actores sociales y no solo la de las élites intelectuales. Para cerrar, a modo de ejemplo, la carroza ganadora del carnaval de blancos y negros de Pasto – Nariño 2018 llamada “El colorado” es una versión de la llegada del mariscal Sucre, por orden del libertador Simón Bolívar a San Juan de Pasto en 1822, episodio narrado en nuestros libros de historia ocial como una gesta épica contra los que se oponían a la independencia de la nueva granada, pero que para los pastusos es ante todo una noche negra llena de violencia, terror, muerte, mutilación y violación que solo ellos recuerdan de modo marginal. Sirvan entonces estas breves líneas para que desde nuestros procesos educativos, sean institucionales o desescolarizados, se construyan historias otras que den cuenta de la Colombia profunda, construyan otras narrativas e imaginarios, pero sobre todo que aporten a la formación de ciudadanos críticos que no sean multiplicadores de posverdades, sean éstas de redes sociales o de “historias ociales”.


William Rodríguez Sánchez


1.Chomsky Noam; Ramonet, Ignacio. Como nos venden la Moto. Ed. Icaria Editorial, Septima edicion Barcelona-España 1997.


Archivo